Son muchos los que ya se han acercado este sábado a la ‘ciudad del rock’ levantada en la localidad madrileña de Arganda del Rey para celebrar Rock in Río, un público que puede encontrar de todo en esta pequeña urbe del ocio, incluso, si se topa con el hombre o la mujer de sus sueños, puede contraer matrimonio.

Sí, es verdad, la ciudad del rock ofrece la posibilidad de celebrar una boda exprés en cinco minutos en el Templo del Amor, una pequeña capilla blanca y rosa al más puro estilo Las Vegas que ha levantado para la ocasión una conocida marca de preservativos.

Elvis

¿Y quién oficia la ceremonia? Pues los contrayentes pueden elegir, nada más o nada menos, que les case Elvis Presley o James Brown, y hasta elegir entre varios modelos diferentes de ropa que los organizadores ponen a su disposición.

Entre los contrayentes, Luis y Bea han asegurado que se han ‘casado’ porque “nos queremos” considerando incluso que “esto va muy en serio”. Otros, por el contrario, han querido dar el espectáculo. Así, un trio de chicas (Ana, Maria José y Conchi) han dicho que la ceremonia ha sido “muy emocionante”, aunque “ha faltado la familia”.

Un grupo de invitados, también cedidos por el Templo del Amor, acompañan y besan a los novios, mientras se escucha la marcha nupcial al piano. Como regalo de bodas, un vídeo y una caja de preservativos, y aunque el enlace no tenga validez, sólo hay que darse una vuelta por los alrededores del recinto para comprobar que son muchos los que consuman el matrimonio: a lo largo de ocho horas, y a una media de cinco minutos por pareja, ayer fueron unos cuantos los que pasaron por la vicaría.

Gran oferta de ocio

Lo cierto es que este parque de atracciones creado por el brasileño Roberto Medina, además de ofrecer música -es el día de El Canto del Loco, Tokio Hotel, Carlinhos Brown e Ivete Sangalo, entre otros- ofrece de todo, desde nieve y tirolinas hasta moda, con un desfile a cargo de la modelo Martina Klein.

También uno de puede llevar un tatuaje “de pega” en un minuto, un masaje por un euro, un regalo por una frase escrita a favor o en contra del festival, fumarse un buen pitillo en el salón del fumador, darse una refrescante ducha -también hoy el sol aprieta de lo lindo- o tumbarse en el césped a la sombra a escuchar música, que al fin y al cabo a Rock in Río Madrid se viene a eso, a escuchar música